dijous, 21 de juliol del 2011


Mírame, estoy hecha polvo y las ojeras y la sonrisa desganada me delata. Déjame fingir que no tengo ganas de besarte y de desnudarte como en su día hice. Ponte aquí, cerca de mi boca y dime que no quieres rozar mis labios y saborear aquellos días de otoño en los que nunca se hacía de noche. Dime que no me quieres. Nunca había broncas, ni lágrimas, ni dolor, ni el tiempo pasaba rápido, ni escuchabas a la gente, Y solo estábamos mi cigarro, tu risa, tus caricias y tu voz diciéndome mil veces que me amabas.

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